La representante federal Jasmine Crockett (D-Texas) formalizó su postulación a la primaria demócrata para el Senado de EE.UU., en un acto multitudinario en Dallas el 8 de diciembre, donde reunió a más de 2,000 simpatizantes.
Crockett, conocida por su oratoria incisiva y defensa de derechos civiles, posiciona su campaña en torno a "reconstruir la coalición anti-Trump" en un Texas cada vez más dividido, criticando a republicanos locales por su alineación con el expresidente Donald Trump.
En su discurso, Crockett enfatizó temas como la reforma migratoria, el acceso a la salud reproductiva y la lucha contra la gerrymandering en distritos texanos. "Texas no es un estado rojo; es un mosaico de voces que merecen representación real", declaró, apuntando a un fondo inicial de 5 millones de dólares recaudados en 24 horas. Analistas políticos ven su candidatura como un termómetro para las midterm de 2026, donde los demócratas buscan recuperar terreno en el Sur profundo.
El anuncio ha generado un cisma en el GOP texano, con figuras como el senador Ted Cruz defendiendo un "enfoque Trump puro" para movilizar bases, mientras moderados temen alienar a independientes. La primaria demócrata se perfila competitiva, con rivales como Beto O'Rourke aún indecisos.