Ciudad de México, 7 de agosto de 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó este jueves en su conferencia matutina que "nunca lo dije en campaña como tal" respecto a una promesa de no utilizar el fracking para la extracción de hidrocarburos.
La declaración generó de inmediato la circulación de un video de 2024 en el que, como candidata, asegura textualmente: "No se va a permitir la explotación de hidrocarburos a partir del fracking".
El contraste entre ambas declaraciones ha reactivado el debate sobre la coherencia de la política energética del gobierno y sobre el peso de las promesas de campaña una vez que se alcanza el poder.El cambio de posturaDurante la campaña presidencial de 2024 y en etapas previas como precandidata, Sheinbaum se alineó con la postura del expresidente Andrés Manuel López Obrador de rechazar el fracking, argumentando riesgos ambientales, especialmente el alto consumo de agua y la posible contaminación de acuíferos.
En varios actos públicos reiteró que en su gobierno no se permitiría esa técnica.Sin embargo, desde febrero de 2026 el gobierno federal comenzó a abrir la posibilidad de utilizar la fracturación hidráulica bajo el argumento de "nuevas tecnologías" con menor impacto ambiental. En abril, Sheinbaum reconoció abiertamente un cambio de posición y formó un comité de especialistas para evaluar su viabilidad.
El 6 de agosto ese comité presentó recomendaciones para explorar en zonas de Coahuila y Tamaulipas, mientras se descartaba la cuenca Tampico-Misantla.La presidenta ha justificado el giro señalando que México importa alrededor del 75% del gas natural que consume, principalmente de Estados Unidos (donde se obtiene en gran medida mediante fracking), y que el país necesita fortalecer su soberanía energética.
Ha insistido en distinguir entre el "fracking tradicional" -al que dice haberse opuesto siempre- y técnicas más modernas que, según afirma, utilizan agua salada o reciclada y químicos menos agresivos.La contradicciónAnte la pregunta de si el trabajo del comité cumplía su promesa de campaña de no utilizar el fracking, Sheinbaum respondió: "Nunca lo dije en campaña como tal".
Minutos después, en redes sociales se difundió el video de 2024 que la muestra afirmando lo contrario.Organizaciones ambientalistas y opositores han calificado la declaración como una negación directa de lo dicho en campaña.
Desde el gobierno se mantiene que la prioridad siempre ha sido la soberanía energética con el menor impacto ambiental posible, y que el contexto tecnológico y la dependencia energética justifican la revisión de la postura anterior.ImplicacionesEl episodio pone de relieve una tensión recurrente en la política mexicana: la distancia entre el discurso de campaña y las decisiones de gobierno.
Mientras el Ejecutivo argumenta pragmatismo y necesidad estratégica, críticos señalan que redefinir o negar promesas registradas en video debilita la confianza pública en la palabra de los gobernantes.Hasta el momento, el gobierno no ha anunciado una prohibición definitiva del fracking ni su autorización plena. El proceso sigue en fase de evaluación técnica y exploración.
La decisión final, según ha reiterado Sheinbaum, dependerá de los resultados científicos y de las consideraciones ambientales y sociales.La discusión, sin embargo, ya no se limita solo a la técnica de extracción de gas. Se ha convertido también en un debate sobre la consistencia entre lo que se promete para llegar al poder y lo que se hace una vez que se tiene.