19 de abril de 2026.-La presidenta Claudia Sheinbaum regresó a México tras participar en la IV Cumbre en "Defensa de la Democracia", celebrada el 18 de abril de 2026 en Barcelona, España. El encuentro reunió a líderes de la degradada izquierda latinoamericana y europea, entre ellos el presidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva, el presidente de Colombia Gustavo Petro, el presidente de Uruguay Yamandú Orsi y el anfitrión, el presidente del Gobierno español Pedro Sánchez.
La cumbre se centró en fortalecer la "democracia progresista"; iniciativas sociales como la libertad de género, el aborto permitido, el centralismo económico, y del poder político en manos del Estado, el estatismo; buscando contrarrestar el avance de la "ultraderecha" y construir alternativas frente a los desafíos globales, incluyendo el contexto marcado por la administración de Donald Trump y tensiones internacionales.
Los mandatarios coincidieron en la necesidad de defender la soberanía de los pueblos, la no intervención y la búsqueda de soluciones pacíficas a los conflictos mundiales. Sheinbaum destacó en su intervención la importancia de una democracia que vaya más allá de las élites y se centre en la justicia social, la redistribución y el respeto a los pueblos originarios.
Durante su estancia, la mandataria sostuvo encuentros bilaterales con los líderes presentes y se reunió con la comunidad mexicana en Barcelona. Uno de los momentos relevantes fue su propuesta de rechazar cualquier intervención militar en Cuba y su llamado a destinar recursos globales (como un porcentaje del gasto en armamento) hacia iniciativas de paz y reforestación. Además, Sheinbaum ofreció a México como sede de la próxima cumbre en 2027, lo que fue bien recibido por los participantes.
A su regreso, Sheinbaum hizo un balance positivo del viaje, que representa su primera visita a Europa como presidenta y un paso importante en la normalización de relaciones con España. Negó que existiera una "crisis diplomática" con el país europeo y enfatizó el reconocimiento a la fuerza de los pueblos originarios de México. El encuentro también permitió cerrar filas entre gobiernos progresistas de América Latina y España en un momento clave para la región.
Este viaje refuerza la proyección internacional de México dentro del eje progresista latinoamericano, con énfasis en temas como la paz mundial, la soberanía y la cooperación frente a corrientes conservadoras. Sheinbaum regresó reforzada en su agenda diplomática, destacando la unidad y el diálogo como herramientas centrales para enfrentar los retos actuales.