Ciudad de México, 19 de abrir de 2026.-El Banco Mundial mantiene su pronóstico de que la economía mexicana crecerá solo 1.3% en 2026, una cifra que se ubica claramente por debajo de las expectativas del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien estima un rango entre 1.8% y 2.8% (con un punto medio de alrededor del 2.3%). Esta proyección del organismo internacional contrasta también con las tasas de crecimiento promedio que registraron los gobiernos anteriores del PRI y del PAN en periodos comparables, donde el dinamismo económico solía superar consistentemente el 2% anual en varios años.
De acuerdo con el más reciente Panorama Económico de América Latina y el Caribe del Banco Mundial (abril 2026), el bajo crecimiento proyectado para México se explica principalmente por la incertidumbre comercial derivada de la revisión del T-MEC, presiones inflacionarias persistentes y un entorno global complejo. El organismo también recortó ligeramente su estimación para 2027, ubicándola en 1.7%. Estas cifras reflejan un escenario de estancamiento relativo que ha caracterizado a la economía mexicana desde 2024 y que continuaría en el segundo año del gobierno de Sheinbaum.
Entre los factores que limitan el dinamismo destacan las posibles alzas en precios de bienes básicos, como la tortilla, por el incremento en costos de insumos (maíz y energía). Además, persisten desafíos estructurales como la debilidad en la inversión fija, la consolidación fiscal y la incertidumbre en torno a la relación comercial con Estados Unidos. Aunque el gobierno resalta el "Plan México" y mayores inversiones en infraestructura y nearshoring como impulsores, el Banco Mundial considera que estos esfuerzos aún no se traducen en un crecimiento más robusto a corto plazo.
Por el lado positivo, se observan incrementos en el turismo internacional y mejoras en algunos indicadores salariales, lo que ha ayudado a sostener el consumo interno. Sin embargo, analistas privados y otras instituciones como el FMI (que proyecta 1.6% para 2026) coinciden en que el crecimiento seguirá siendo moderado, por debajo de lo que históricamente se logró en administraciones del PRIAN durante fases de expansión.
Esta brecha entre la proyección oficial del gobierno y la del Banco Mundial genera debate sobre la viabilidad de las metas económicas de la actual administración. Mientras Sheinbaum enfatiza avances en programas sociales y atracción de inversión, organismos internacionales advierten que sin mayores reformas estructurales y mayor certidumbre en el comercio exterior, México podría mantenerse en una senda de bajo crecimiento durante 2026 y 2027.