La iniciativa ha dado lugar a la captura de 306 personas y a la recuperación de mil 502 vehículos. La Guardia Nacional está apostando cada vez más por el uso de tecnología avanzada para frenar el robo de transporte en las carreteras más peligrosas del país. La solución son las llamadas Torres de Inspección Vehicular, unos equipos diseñados para detectar anomalías en los automóviles y así reducir el tráfico ilegal en las vías con mayor índice de delitos de este tipo.
Este plan -que lleva por nombre Cero Robos al Autotransporte- fue ordenado directamente por la Presidencia de México y se ha implementado con mandos especiales que cuentan con recursos tecnológicos, humanos y materiales. Estas torres están equipadas con tecnologías que permiten consultar en tiempo real las matrículas, mediante una antena de radiofrecuencia que cubre los tres carriles principales de la carretera. Con ello, pueden leer hasta 60 placas por minuto -los vehículos que circulan a velocidades de hasta 150 kilómetros por hora.
¿Cómo funciona? La estación explica que el sistema detecta los vehículos que circulan a velocidades entre 40 y 150 km/h. Cuando una matrícula con reporte de robo es identificada, un equipo de reacción se activa inmediatamente -recibiendo la alerta en un teléfono móvil- y sale en persecución del automotor para detenerlo, verificarlo y confirmar si tiene alguna incidencia.
Este método no solo detecta autos con reporte de robo, sino que también puede identificar jammers -dispositivos utilizados por el crimen organizado para bloquear las señales satelitales y facilitar el robo-, gracias a las antenas instaladas en puntos estratégicos en diferentes tramos. Además, las torres están enlazadas al Registro Público Vehicular (Repuve), que identifica vehículos robados, y también tienen detectores para inhibidores de señal en tractocamiones.
El sargento primero de la Guardia Nacional, Ángel Tachi, explica que estas herramientas son fundamentales para apoyar al personal en los operativos en vías altamente transitadas, como la carretera México-Querétaro, que registra un flujo considerable de vehículos tanto particulares como pesados. Esto, asegura, ayuda a disminuir los delitos y a brindar mayor seguridad a la población.
Desde que empezó esta estrategia -el 9 de julio de 2025- se han logrado detener a 306 personas y recuperar mil 502 vehículos. Además, ha tenido un impacto positivo en reducir los robos en las rutas con mayores incidencias delictivas: en el tramo México-Querétaro han bajado un 50%, en México-Puebla un 54%, y en Mazatlán-Culiacán un 27%.
¿No es reconfortante que la tecnología y el esfuerzo conjunto puedan hacer la diferencia para nuestro bienestar en las carreteras? Sin duda, estas acciones marcan un paso firme en la lucha contra el crimen y en la protección de los ciudadanos.