Ciudad de México, 27 de noviembre de 2025.- Hace unos días, la Presidente Claudia Scheinbaum Pardo, informó sobre la inversión de 6 mil millones de pesos en la construcción de una supercomputadora que sirva de plataforma a la incontable lista de procesos informáticos gubernamentales.
Se trata de Coatlicue, un proyecto de 314 petaflops con capacidad no solo para satisfacer las demandas computacionales de la Hacienda Pública y servicios burocráticos, sino, de disponer un escenario de vigilancia ciudadana a niveles casi como los que tienen en China.
No estamos hablando de un sistema como los que operan en cuartos fríos de las oficinas del gobierno, sino, de un complejo de grandes dimensiones con instalaciones refrigerantes masivas, y centrales eléctricas para suministrar la demanda de energía y afluentes como un río o lago.
Coatlicue; datos duros y calendario
El proyecto fue anunciado el 26 de noviembre de 2025 como la supercomputadora pública de México llamada Coatlicue, cuya capacidad es de alrededor de 314 petaflops (314 mil billones de operaciones por segundo). Esa cifra la posiciona, de acuerdo a los anuncios, como la más potente de América Latina si se cumple tal capacidad.
El Hardware (según reportes), es de decenas de miles de GPUs/accelerators y miles de gabinetes/racks; los reportes señalan cifras como 15,000 GPUs y 200 gabinetes en descripciones periodísticas.
Se ha dicho que la construcción física tomará 24 meses en un arranque operativo parcial a través de colaboración con Barcelona Supercomputing Center(BSC) desde enero 2026, y la ubicación definitiva se decidiría en meses siguientes tomando en cuenta energía, agua y conectividad.
¿Qué requiere físicamente una supercomputadora de este tipo?
Infraestructura típica (resumen técnico):
Potencia eléctrica:
Las instalaciones HPC de la escala "petaflops altos" requieren entradas de energía del orden de megavatios (MW). Los grandes centros europeos reportan capacidades de decenas de MW para los datacenters más potentes.
Un ejemplo: MareNostrum (BSC) dispone de una capacidad de ~20 MW de potencia en su nuevo centro.
Refrigeración / enfriamiento:
El enfriamiento puede representar 30-40% del consumo total de energía del centro dependiendo de la arquitectura y la eficiencia. Las opciones: refrigeración por aire a escala, refrigeración líquida directa en racks, torres de enfriamiento, y en instalaciones modernas se busca reutilizar calor residual.
Estudios técnicos y guías de HPC muestran que soluciones de enfriamiento y el PUE (Power Usage Effectiveness) son decisiones de diseño críticas.
Espacio físico y seguridad: salas técnicas con racks (gabinetes), subestación eléctrica, transformadores, UPS (baterías), generadores de respaldo, redes de fibra de alta capacidad y medidas de seguridad física (control de acceso, detección de incendios).
Impacto ambiental y recursos:
La disponibilidad de agua y una subestación o línea dedicada suelen ser requisitos; por eso la elección de ubicación considera recursos hídricos, energía y conectividad.
Implicación clara:
Se necesita un complejo que soporte 314 petaflops; no es un cuarto con servidores. Será un datacenter de alta densidad, con necesidad de inversión sustancial en obra civil, energía, enfriamiento y seguridad, explicando esto, porqué se necesitan plazos de 24-36 meses y la publicación de licitaciones/contratos que conviene seguir.
¿Qué hará Coatlicue?
De acuerdo a la información vertida, la supercomputadora realizará tareas de modelado climático y predicción meteorológica, análisis de imágenes satelitales para agricultura y manejo territorial, Salud (investigación y quizá bioinformática), Energía; / petróleo / gas (apoyo a Pemex y modelado de yacimientos, según algunos reportes).
También ejecutará procesamiento para datos fiscales / aduaneros / privados y para impulsar el desarrollo de IA nacional (servicios a sector público y privado).
La lista oficial mezcla objetivos científicos legítimos con aplicaciones sensibles (datos fiscales, aduaneros, salud, energía), lo que plantea la necesidad de marcos claros de acceso y gobernanza: técnicamente todo puede correrse en la máquina, pero éticamente no todo debería.
Riesgos concretos:
La información subyacente desde la potencia computacional nos muestra que la computadora también tiene mecanismos concretos de uso para facilitar control social o vigilancia masiva si no hay límites.
1. Cruce masivo de bases de datos:
Si la supercomputadora procesa conjuntamente SAT, aduanas, registros de propiedad, CURP biométrica (o futuras plataformas únicas de identidad), y datos de telecomunicaciones, puede identificar patrones detallados de ingreso, propiedad, redes empresariales y transacciones. Eso permite fiscalización de alta precisión pero también creación de "mapas" socioeconómicos y de movimiento. (Advertencias de ONGs como R3D sobre reformas a la retención/interconexión de datos son relevantes aquí).
2. Modelos predictivos y algoritmos de "riesgo":
Modelos de IA pueden generar puntuaciones/alertas (p. ej. "alto riesgo de evasión" o "anomalía financiera") que, sin transparencia ni auditoría, podrían usarse para persecuciones selectivas o para priorizar operativos de seguridad en contra de sectores o individuos. Experiencias internacionales muestran que modelos predictivos policiales suelen replicar sesgos y pueden causar daños cuando no hay rendición de cuentas.
3. Interoperabilidad con sensores y cámaras:
La supercomputadora por sí sola no vigila calles, pero si se integra con redes de cámaras, datos de telefonía, imágenes satelitales y bases de identidad, se vuelve la pieza que procesa y cruza toda esa información a escala. Reformas legales recientes que amplían facultades de recolección/retención de datos pueden facilitar esa interoperación.
4. Acceso a datos fiscales/aduaneros:
Se ha mencionado específicamente el uso para análisis fiscal/aduanas; esa aplicación es dual-use: útil contra contrabando y evasión, pero peligrosa si se usa sin límites para rastrear comportamientos económicos legítimos o para presionar políticamente a actores (p. ej. periodistas, opositores, empresas).
5. Posible uso en procesos electorales / microtargeting:
Aun sin manipular votos de forma técnica, la centralización de datos y modelos muy precisos puede potenciar microtargeting (campañas hiper-segmentadas) y manipulación de opinión si actores con influencia acceden a los análisis. Si además se plantea algún esquema de voto electrónico conectado a infraestructura estatal, la centralización aumenta el riesgo sistémico y exige auditorías extremadamente robustas.
La tecnología es poderosa y ambivalente. Lo que determine su papel (ciencia vs control) son política pública, gobernanza, acceso a datos y controles externos.
5) Crimen organizado: ¿ayuda u oportunidad para abuso?
Positivo:
Coatlicue facilitaría análisis de redes complejas (lavado, rutas de tráfico, vinculación financiera) y procesamiento expeditivo de grandes volúmenes de datos (satélites, transacciones), acelerando investigaciones complejas que hoy toman meses o años.
Esto puede mejorar capacidad investigativa contra crimen organizado, crear mapa de flujos monetarios.
Riesgos:
Si agencias con poca fiscalización (o infiltradas) obtienen acceso irrestricto, pueden usar las capacidades para perseguir a rivales, ocultar información o dirigir persecuciones selectivas.
La potencia analítica facilita tanto la detección honesta como la persecución oportunista; sin auditorías y registros de acceso, el riesgo de abuso sube considerablemente.
6) Riesgos electorales:
1. Microtargeting avanzado: con perfiles elaborados a partir de datos fiscales, consumo y territorio, los actores políticos (o el propio Estado con fines de propaganda) podrían diseñar mensajes diferenciales extremadamente efectivos y dirigidos a subpoblaciones vulnerables. Eso modifica la calidad de la competencia democrática.
2. Voto electrónico alojado en infraestructura central: si llegara a proponerse voto electrónico con backend estatal (o dependiente de la supercomputadora), los requisitos de auditabilidad y transparencia son altísimos. Sin garantías y pruebas públicas, existiría riesgo de manipulación, dependencia tecnológica y desconfianza.
3. Auditorías y rechazos selectivos: análisis automatizados podrían emplearse para auditar o impugnar candidaturas o votos con criterios opacos si se permite su uso en procesos electorales sin supervisión.
Conclusión electoral: el riesgo no es que una supercomputadora por sí sola "robe" votos, sino que potencie herramientas (microtargeting, análisis opaco del padrón, dependencia técnica) que deterioren la igualdad de condiciones y la confianza electoral.
7) ¿Qué diferencia a México del "modelo chino"?
Qué tiene China que facilita su modelo de vigilancia:
Red masiva y ya desplegada de cámaras públicas y reconocimiento facial en muchos espacios; integración administrativa extensiva (identidad, pagos, registros); sistema político y judicial que permite interconexiones con menos contrapesos.
Qué falta (por ahora) en México para ser un clon exacto:
Despliegue de sensores/cámaras a la misma escala nacional con integración pública total; marco legal y operativo idéntico. Actualmente México muestra señales de avance (reformas que amplían facultades de recolección y retención de datos), pero no hay, aún públicamente, la misma arquitectura de control social totalmente integrada.
La conclusión es que Coatlicue sería una pieza técnicamente compatible con un sistema de vigilancia tipo chino si se integrara con sensores y cambios legales.
Hoy hay factores (reformas legales, posibles plataformas biométricas) que aumentan la probabilidad de convergencia, por lo que la precaución es razonable.
8) Transparencia y lagunas: lo que no se ha dicho y por qué importa
Falta de desglose público exhaustivo del presupuesto (contratos, cronogramas, partidas). Se anunció el monto aproximado, pero no hay en las fuentes públicas aún una tabla de licitaciones y asignaciones completas. Eso complica fiscalizar el gasto.
Elección de sitio y permisos ambientales/energéticos pendientes: la ubicación será definida considerando agua/energía; eso dará paso a licitaciones y permisos que contienen información técnica crítica (MW requeridos, uso de agua, PUE objetivo). Vigilar esas licitaciones es clave.
9) Recomendaciones prácticas y plan de vigilancia ciudadana (pasos concretos)
Si quieres vigilar este proyecto y empujar por salvaguardas, aquí hay una lista de acciones que cualquiera, colectivos u organizaciones puede impulsar o vigilar:
1. Solicitar y monitorear licitaciones públicas (Compranet / compras públicas): obra civil, subestación, compra de racks, sistemas de enfriamiento, contratos de mantenimiento. Ahí aparecerán montos reales y empresas contratadas.
2. Exigir publicación de acuerdos de gobernanza y MOUs técnicos: quién accede, con qué permisos, registros de auditoría de accesos, reglas para científicos vs seguridad vs privados.
3. Demandar Evaluaciones de Impacto en Derechos Humanos (EIDH) y privacidad antes de que proyectos sensibles (p. ej. con datos fiscales o biométricos) se corran en Coatlicue.
4. Pedir contrapesos institucionales: auditoría externa independiente (ONGs, universidades) y comités de ética y vigilancia pública con acceso técnico.
5. Vigilar permisos ambientales y de energía: solicitudes a CFE/SEMARNAT revelarán consumo en MW y necesidades de agua/enfriamiento.
6. Exigir transparencia sobre cualquier uso ligado a elecciones o voto electrónico: pruebas públicas, auditorías, código abierto, padrones auditables y observadores independientes.
7. Apoyar investigaciones y reportajes de prensa técnica (periodismo de datos) sobre qué proyectos corren en la máquina y con qué datos.
8. Coordinar con ONGs y academia: R3D, universidades y centros de derechos digitales suelen emitir alertas y litigios estratégicos que pueden frenar usos peligrosos.
Coatlicue es técnicamente factible y promete grandes capacidades científicas para México, pero también es una infraestructura dual-use: puede acelerar investigación legítima y, simultáneamente, habilitar vigilancia y control a gran escala si se integra sin reglas claras con bases de datos sensibles, con redes de sensores o con decisiones políticas opacas. La diferencia entre utilizarla para fortalecer la ciencia o para concentrar poder estará en la transparencia, regulación y contrapesos que la sociedad y las instituciones exijan desde ahora.