Ciudad de México, 20 de abril de 2026.-Durante más de dos meses, el gobierno de la 4T negó cualquier responsabilidad pero finalmente terminaron aceptado que fue PEMEX el responsable del derrame de petróleo en el Golfo de México; la Presidente, Claudia Scheinbaum lo reconoció muy sutilmente esta mañana.
De acuerdo a lo que informó en su mañanera, se separaron de sus cargos a tres funcionarios de PEMEX; el subdirector de Seguridad, Salud en el Trabajo y Protección Ambiental, el coordinador de Control Marino, Derrames y Residuos, y el íder de Derrames y Residuos, quines están a disposición de la Fiscalía Genera de la República.
Recordemos que funcionarios de Semarnat, Marina y la propia petrolera estatal apuntaron el dedo hacia afuera: un "buque fantasma" o "barco particular" que vertió ilegalmente, chapopoteras naturales del subsuelo; responsabilizado a concesiones de gobiernos anteriores del PRI y del PAN mientras en redes sociales, llevaron hasta el cansanció que "¡No es PEMEX!" el responsable.
Sheinbaum defendió públicamente que no había fuga en Cantarell y que las instalaciones estaban revisadas. Mientras tanto, el chapopote seguía llegando a las playas de Veracruz, Tabasco, Campeche y Tamaulipas, afectando cientos de kilómetros de costa, pescadores y ecosistemas.
Ahora, en abril de 2026, después de más de 70 días, PEMEX admitió la verdad: el derrame principal se originó en una fuga de un oleoducto propio de 36 pulgadas en el complejo Cantarell (zona Abkatún Pol-Chuc, Sonda de Campeche). La fuga se detectó desde inicios de febrero, pero funcionarios de la empresa la ocultaron, minimizaron y tardaron ocho días en cerrar la válvula.
Repararon sin reportar correctamente a los altos mandos, y el resultado de esto es: los tres funcionarios de PEMEX separados de sus cargos, investigados por la FGR por presunta corrupción, negligencia y ocultamiento.
Por su parte, el director de Pemex habló de "engaño" de sus subordinados, como si la responsabilidad se limitara a tres "manzanas podridas".
La 4T primero echó la culpa a barcos privados, a la naturaleza y al pasado. Solo cuando las imágenes satelitales, bitácoras y evidencia acumulada fueron irrefutables, aceptaron que fue PEMEX -empresa del Estado y emblema de la soberanía energética de Morena- quien provocó el desastre y lo ocultó.
Durante la conferencia, Scheinbaum anuncio una iniciativa para vigilarlo todo; un Observatorio del Golfo de México, no obstante, de las playas contaminadas, pescadores afectados, la misma historia de negación, culpas ajenas, no tocó el tema.