Cuiudad de México, 11 de mayo de 2026.- México acumula 128,713 personas desaparecidas distribuidas por todo el territorio, según el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas. El número no es una estadística abstracta: es una geografía del horror.
Jalisco encabeza la lista con 15,330 personas sin localizar -el estado del CJNG, el estado donde el gobierno federal más ha mirado para otro lado-. Le sigue el Estado de México con 14,048, y Tamaulipas con 13,431. Tres entidades, casi 43,000 desaparecidos entre ellas. El resto del mapa no consuela: Michoacán con 6,861, Veracruz con 7,102, Nuevo León con 7,006, Sinaloa con 6,448, Baja California con 4,098, Chihuahua con 4,052 y la Ciudad de México con 6,116.
La cifra ya es historia superada. Al cierre de 2025, Amnistía Internacional documentó 133,500 personas no localizadas -un incremento de 10.5% respecto al año anterior.
Y hay un detalle que lo empeora todo: el RNPDNO ha comenzado a reducir su propio conteo sin explicación pública. En enero de 2026, en el lapso de una sola semana, más de mil personas desaparecidas dejaron de existir estadísticamente. Todo apunta a que el gobierno redefinió qué cuenta como desaparición: solo los casos con carpeta de investigación abierta. Menos registro, no menos desapariciones. CNN
En 2025 se registraron casi 13,000 nuevas desapariciones -35 al día, el mismo máximo histórico que en 2024. El sexenio de López Obrador fue el periodo con más registros de desaparición en la historia del país. Sheinbaum heredó el problema y heredó también la tentación de administrar el dato en lugar de atender la crisis.
Jalisco con 219% de incremento en un solo año.
Guanajuato con 55%.
El mapa no miente aunque el registro oficial intente maquillarlo.
Ciento 28 mil 713 nombres. O los que quieran que contemos hoy.