En una jugada que ha vuelto a encender la conversación global sobre los misterios del universo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, agitó nuevamente el avispero al anunciar que ordenará la desclasificación de archivos gubernamentales relacionados con OVNIs y vida extraterrestre. El mensaje, lanzado desde su plataforma Truth Social, cayó como bomba: "El pueblo estadounidense merece saber", escribió, prometiendo abrir expedientes que durante décadas han permanecido bajo llave en bóvedas federales.
La declaración reavivó teorías, sospechas y viejas obsesiones sobre lo que realmente sabe Washington acerca de los llamados fenómenos aéreos no identificados (UAP). Trump aseguró que instruirá al Pentágono y a otras agencias de seguridad nacional a revisar documentos clasificados para determinar qué puede hacerse público. La sola posibilidad de que salgan a la luz reportes confidenciales, grabaciones militares y análisis de inteligencia ha disparado la especulación en redes sociales y foros especializados.
El anuncio no llegó en el vacío. Horas antes, el expresidente Barack Obama había hecho comentarios en una entrevista sobre la alta probabilidad estadística de vida extraterrestre en el universo, aunque aclaró que no existe evidencia de contacto con la Tierra. Trump respondió con dureza, insinuando que su antecesor habría hablado de información sensible, lo que añadió un componente político explosivo a la narrativa alienígena.
En el Capitolio, las reacciones fueron inmediatas. El congresista Thomas Massie ironizó que "ni los extraterrestres harán olvidar otros expedientes pendientes", en alusión a controversias políticas que aún persiguen a la administración. Sin embargo, para millones de seguidores del fenómeno OVNI, lo importante es otra cosa: la posibilidad de que, por fin, el gobierno reconozca que hay algo más allá de lo que se ha contado oficialmente.
Mientras tanto, el misterio crece. ¿Se trata de una auténtica cruzada por la transparencia o de una maniobra estratégica en medio del clima electoral? ¿Hay realmente documentos que podrían cambiar nuestra comprensión del cosmos? Por ahora, lo único claro es que Trump volvió a poner el tema sobre la mesa... y el mundo volvió a mirar al cielo.