Durante declaraciones sobre la lucha contra los cárteles, el mandatario afirmó que Estados Unidos cuenta con la tecnología militar suficiente para neutralizar objetivos criminales de alto nivel de manera rápida. Según su planteamiento, bastaría con identificar la ubicación de un capo para ejecutar un ataque preciso.
"Si nos lo pidieran, podríamos hacerlo... un misil y listo", dijo Trump al referirse a la posibilidad de atacar a líderes del narcotráfico.
Las declaraciones se dan en el contexto de la presión que Washington ha ejercido para endurecer las acciones contra organizaciones criminales responsables del tráfico de drogas hacia Estados Unidos, particularmente el fentanilo.
Entre los grupos señalados con mayor frecuencia por autoridades estadounidenses se encuentran el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación, considerados por Washington como actores clave en la producción y distribución de drogas sintéticas.
La idea de realizar ataques directos contra capos del narcotráfico en territorio mexicano ha generado controversia entre analistas y autoridades, debido a las implicaciones de soberanía y al riesgo de que acciones militares extranjeras se lleven a cabo dentro de México.
Hasta ahora, el gobierno mexicano no ha planteado formalmente la posibilidad de solicitar operaciones de ese tipo.
Analistas señalan que una estrategia así representaría un cambio radical en la cooperación bilateral en seguridad, al trasladar tácticas utilizadas por Estados Unidos contra organizaciones terroristas hacia la lucha contra los cárteles del narcotráfico.