WASHINGTON D.C. - En un giro sin precedentes en la política de seguridad nacional, el Departamento de Guerra de los Estados Unidos liberó este viernes el primer lote de archivos y material audiovisual "nunca antes vistos" sobre Fenómenos Anómalos No Identificados (FANI). La divulgación, que abarca casi 80 años de registros secretos, marca el inicio del programa PURSUE, un sistema presidencial de rendición de cuentas sobre encuentros aeroespaciales anómalos.
Ruptura del secreto y transparencia radical
La desclasificación responde a una instrucción directa del presidente Donald J. Trump, quien mediante un anuncio en Truth Social ordenó la divulgación total de información relacionada con vida extraterrestre y objetos voladores no identificados. "Ningún otro presidente ni administración en la historia ha alcanzado este nivel de transparencia", declaró el departamento en un comunicado oficial.
A través del portal war.gov/ufo, el público tiene ahora acceso a documentos originales, videos y fotografías que anteriormente requerían altos niveles de autorización de seguridad. Según la Casa Blanca, el objetivo es permitir que el pueblo estadounidense se forme su propia opinión sin la disuasión o el descrédito que caracterizó a administraciones previas.
Hallazgos clave: Del Apolo 17 a los cielos globales
El material publicado incluye 162 archivos que han comenzado a ser analizados por especialistas y medios de comunicación. Entre los puntos más destacados se encuentran:
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Evidencia Lunar: Una transcripción de la misión Apolo 17 describe fragmentos brillantes y "objetos físicos" en formación triangular sobre la superficie de la Luna, cuya naturaleza aún no genera consenso científico.
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Registros Globales: Videos captados a lo largo de décadas en Grecia, Irak, Japón, Emiratos Árabes Unidos y EE. UU., que muestran objetos desafiando principios conocidos de vuelo.
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Expedientes del FBI: Informes de inteligencia y testimonios de testigos presenciales que datan desde la década de 1950.
Un cambio de paradigma en el Gobierno Federal
La publicación representa un cambio drástico en la percepción del fenómeno. Instituciones que históricamente se burlaron del tema hoy respaldan la investigación científica. Jared Isaacman, administrador de la NASA, afirmó que la agencia analizará los datos con los instrumentos más avanzados: "Seremos transparentes sobre lo que sabemos que es cierto y lo que aún no comprendemos".
La controversia política
El proceso de desclasificación no ha estado exento de roces diplomáticos y políticos. El presidente Trump señaló recientemente que el expresidente Barack Obama cometió un "grave error" al revelar información clasificada sobre este tema en foros no oficiales. Con el programa PURSUE, la administración actual busca centralizar y oficializar la entrega de información, transformando lo que antes eran teorías conspirativas en un asunto de estudio serio y seguridad nacional.
Este primer lote es solo el inicio; se prevén varias filtraciones adicionales en las próximas semanas, cumpliendo con la promesa de "brindar la máxima transparencia al público" sobre uno de los misterios más persistentes de la era moderna.