"Hace poco, el poderoso ejército de Estados Unidos inició importantes operaciones de combate en Irán. Nuestro objetivo es claro y simple: defender al pueblo americano eliminando las amenazas inminentes y mortales del régimen iraní. Un grupo brutal, muy duro y verdaderamente terrible.
Sus acciones ponen en peligro directo a Estados Unidos, a nuestras valientes tropas, a nuestras bases en el extranjero y a nuestros grandes aliados en todo el mundo.Durante 47 largos años, este régimen ha gritado '¡Muerte a Estados Unidos!' y ha llevado a cabo una campaña interminable de sangre, asesinatos y terrorismo contra nosotros, contra nuestras fuerzas y contra gente inocente en muchísimos países. Una de sus primeras atrocidades fue la toma violenta de nuestra embajada en Teherán, donde retuvieron a decenas de rehenes estadounidenses durante 444 días interminables.
En 1983, sus agentes volaron los cuarteles de los marines en Beirut, matando a 241 de nuestros valientes militares.En el año 2000, estuvieron involucrados -o al menos lo sabían- en el ataque al USS Cole. Muchos murieron.
En Irak, sus fuerzas mataron y mutilaron a cientos de soldados estadounidenses. Y en los últimos años, sus aliados han lanzado ataques constantes contra nuestras tropas en Oriente Medio, contra nuestros buques y contra rutas marítimas vitales. Ha sido terrorismo a gran escala, y ya no lo vamos a tolerar más.Desde el Líbano hasta Yemen, desde Siria hasta Irak, este régimen ha armado, entrenado y financiado a grupos terroristas que han llenado la región de sangre y destrucción.
Y fue Hamás, su principal representante, quien desató esos ataques monstruosos del 7 de octubre de 2023 contra Israel, matando a más de mil personas inocentes -incluidos 46 estadounidenses- y tomando como rehenes a 12 de nuestros ciudadanos. Brutal, algo que el mundo nunca había visto.Irán es el número uno mundial en patrocinio del terrorismo.
Recientemente masacraron a decenas de miles de sus propios ciudadanos en las calles solo por protestar. La política de Estados Unidos -especialmente bajo mi administración- siempre ha sido clara: este régimen terrorista jamás tendrá un arma nuclear. Lo repito: jamás.Por eso, en la Operación Martillo de Medianoche de junio pasado, destruimos su programa nuclear en Fordo, Natanz e Isfahán. Les advertimos: no vuelvan a intentarlo.
Intentamos negociar una y otra vez. Querían hablar. Luego no querían. Volvían a querer. Luego otra vez no. No sabían qué hacer. Solo querían seguir con su maldad. Pero Irán rechazó cada oportunidad, como siempre lo ha hecho durante décadas.Han intentado reconstruir su programa nuclear y desarrollar misiles de largo alcance que ahora amenazan a nuestros aliados en Europa, a nuestras tropas y que pronto podrían llegar a territorio estadounidense.
Imaginen lo peligroso que sería este régimen si tuviera armas nucleares para respaldar sus amenazas.Por todas estas razones, nuestras fuerzas armadas están ejecutando una operación masiva y continua para impedir que esta dictadura radical y perversa siga amenazando a Estados Unidos y nuestros intereses vitales de seguridad nacional. Vamos a destruir sus misiles y arrasar su industria misilística por completo.
Quedará totalmente aniquilada. Vamos a hundir y aniquilar su armada. Nos aseguraremos de que sus proxies terroristas ya no puedan desestabilizar la región ni atacar a nuestras fuerzas con IEDs o bombas en las carreteras, como han hecho durante años, matando y mutilando a miles, incluidos muchos estadounidenses. Y por supuesto, nos aseguraremos de que Irán nunca obtenga un arma nuclear. Mensaje simple: nunca la tendrán.Este régimen pronto aprenderá que nadie desafía impunemente la fuerza y el poder de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos. Reconstruí nuestro ejército en mi primer mandato -el más fuerte, el más avanzado del mundo-.
Nadie se acerca siquiera. Mi administración está tomando todas las precauciones para proteger a nuestro personal, pero no lo niego: en la guerra se pueden perder vidas de héroes estadounidenses. Puede haber bajas. Sucede en toda guerra. Pero no lo hacemos por el momento presente; lo hacemos por el futuro de nuestros hijos y por una misión noble.Oramos por cada soldado, marinero, piloto y marine que arriesga su vida desinteresadamente para que los estadounidenses nunca vivan bajo la amenaza de un Irán nuclear. P
edimos a Dios que los proteja. Confiamos en que, con Su ayuda, nuestros mejores hombres y mujeres prevalecerán. Son los mejores del mundo.A los miembros de la Guardia Revolucionaria Islámica, a las fuerzas armadas y a toda la policía: les digo esta noche que depongan las armas y reciban inmunidad total. O, de lo contrario, enfrenten una muerte segura.
Depongan las armas ahora. Serán tratados con justicia e inmunidad completa, o enfrentarán la muerte inevitable.Y finalmente, al gran y orgulloso pueblo de Irán: esta noche les digo que la hora de su libertad está muy cerca. Manténganse a salvo. No salgan de sus casas por ahora -es extremadamente peligroso, caerán bombas por todas partes-. Cuando terminemos esta operación, tomen el control de su gobierno. Será suyo. Probablemente sea la única oportunidad en generaciones.Durante años han pedido ayuda a Estados Unidos, pero nunca llegó de verdad.
Ningún presidente anterior estuvo dispuesto a hacer lo que yo estoy haciendo esta noche. Ahora tienen un presidente que sí les da lo que quieren. Estados Unidos los respalda con fuerza abrumadora y devastadora.Este es el momento de tomar su destino en sus manos y desatar el futuro próspero y glorioso que merecen. No lo dejen pasar.Que Dios bendiga a los valientes hombres y mujeres de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos.
Que Dios bendiga a los Estados Unidos de América.
Que Dios los bendiga a todos.
Gracias."