Washington.- Este martes, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dejó claro que su país tiene mucha influencia y va a poner toda la carne al asador para que Israel y Hamás respeten el plan de paz que él mismo propuso para Gaza. "Vamos a hacer lo que se tenga que hacer. Tenemos el poder para asegurarnos de que todos cumplan con el acuerdo", afirmó durante una reunión en la Casa Blanca con el primer ministro canadiense, Mark Carney.
La declaración llegó justo después de que la prensa le preguntara sobre qué garantías ha dado Estados Unidos a los países árabes para que Israel no reanude la ofensiva en Gaza, una vez que Hamás haya liberado a todos los rehenes.
Desde el lunes, Israel y Hamás están sentados en la mesa de negociaciones en Egipto para hablar de la implementación del plan de paz de 20 puntos de Trump. Este plan contempla, entre otras cosas, que Israel pare su ofensiva de inmediato, la liberación total de los rehenes a cambio de presos palestinos, el desarme de Hamás y la creación de un gobierno tecnócrata de transición en Gaza.
A futuro, el plan también abre la puerta para negociar la creación de un Estado palestino, aunque este último punto ha sido rechazado de plano por el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu.
Curiosamente, estas negociaciones ocurren justo en el aniversario de los ataques de Hamás del 7 de octubre del 2023 en Israel, cuando murieron unas 1,200 personas. Después de esos hechos, Israel lanzó un asedio brutal contra Gaza, que cada vez más voces internacionales llaman genocidio, y donde ya han perdido la vida más de 67,000 personas.