Ciudad de México, 23 de noviembre de 2026.-En un movimiento que ha escalado la tensión entre el sector empresarial estadounidense y el Gobierno de México, Elon Musk lanzó una severa acusación a través de su plataforma X (antes Twitter), afirmando que la presidenta Claudia Sheinbaum "solo dice lo que sus jefes del cártel le ordenan decir".
El Origen de la Disputa La declaración de Musk se produjo este lunes 23 de febrero de 2026, en un contexto de caos en diversos estados de la República tras la muerte de Nemesio Oseguera, "El Mencho". El empresario, quien ahora mantiene una estrecha relación con la administración de Donald Trump, utilizó un tono sarcástico al comparar las presuntas presiones del crimen organizado sobre la mandataria con un "plan de mejora de rendimiento" (PIP), término corporativo usado para empleados bajo advertencia de despido.
Reacciones y Defensa Nacional La respuesta desde el Gobierno de México no se hizo esperar:
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Voces del Gabinete: Luisa María Alcalde y otros funcionarios calificaron los dichos como una "intromisión irresponsable" y una falta de respeto a la soberanía nacional, señalando que las acusaciones carecen de sustento probatorio.
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Respaldo Legislativo: Figuras como Alejandro Murat salieron en defensa de la Presidenta, rechazando los señalamientos de Musk en un momento de alta sensibilidad por las bajas sufridas en la Guardia Nacional durante los operativos recientes.
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Antecedentes: No es el primer choque; semanas atrás, Musk ya había compartido publicaciones sugiriendo vínculos de figuras como Carlos Slim con el narcotráfico, acusaciones que Sheinbaum desmintió categóricamente en su momento.
El Factor Político Analistas señalan que estas declaraciones no son casuales. Ocurren mientras el gobierno de Trump mantiene una fuerte presión sobre México, incluyendo la reciente designación de los cárteles como organizaciones terroristas extranjeras. El comentario de Musk refuerza la narrativa de Washington que cuestiona la autonomía del gobierno mexicano para combatir al crimen, lo que podría justificar futuras acciones unilaterales o mayores presiones comerciales bajo el argumento de "seguridad nacional" estadounidense.