Ciudad de México, 24 de octubre 2025.-En un acto de cinismo político que ha incendiado las redes sociales, diputados del partido Morena fueron captados en un video bailando y celebrando en el Congreso de la Unión, mientras México se desangra por las peores inundaciones en décadas.
Hace un par de días, MORENA asestó salvaje paliza mediática al PAN por estrenar y promover un nuevo logo en el que acusaron a la militancia de no tener respeto, hoy son ellos.
La periodista Fernanda Familiar, en su cuenta de X, denunció esta "pachanga" como una burla descarada al dolor de miles de familias en Veracruz, Puebla, Hidalgo y Querétaro, donde al menos 80 personas han perdido la vida y decenas de miles han sido desplazadas por las lluvias catastróficas.
El video, que circula ampliamente, muestra a un grupo de personas, miembros del partido en el poder, disfrutando de música en vivo y bailando en un salón del Congreso, mientras el país enfrenta una crisis humanitaria sin precedentes. Familiar no se contuvo al describir el evento: "No hay empatía, no hay vergüenza, no hay decencia. Esto no es gobierno, es una burla al dolor del país.
"La indignación no se limita a las redes sociales. Usuarios y ciudadanos han expresado su repudio, exigiendo accountability a los responsables de esta fiesta insensible.
La crítica se agudiza en un contexto donde la presidenta Claudia Sheinbaum, líder de Morena, ya enfrenta cuestionamientos por su respuesta a la crisis, con informes que destacan la frustración pública ante la falta de acción efectiva.Este escándalo no solo pone en evidencia la desconexión de Morena con la realidad del pueblo mexicano, sino que también recuerda las críticas recurrentes al partido por su manejo de crisis anteriores.
Mientras tanto, la dominancia de Morena en el Congreso ha encendido alarmas sobre posibles cambios constitucionales que podrían debilitar los contrapesos democráticos, según análisis de The New York Times y el George W. Bush Presidential Center. La fiesta en el Congreso, en un momento de luto nacional, no solo es un acto de insensibilidad, sino un recordatorio de la polarización política que aqueja a México.