Madrid / Bruselas - Varios líderes y altos cargos políticos del continente europeo han solicitado formalmente suspender a España de la zona de libre circulación de Schengen. La exigencia surge a raíz de una grave crisis migratoria en el enclave español de Ceuta, donde cerca de 49.000 migrantes han ingresado en un lapso de dos días desde Marruecos aprovechando vacíos legales locales.
Italia: La primera ministra Giorgia Meloni declaró que su gobierno analiza suspender el acuerdo de Schengen con España e implementar medidas extraordinarias de seguridad en sus fronteras. Su postura fue respaldada por el viceprimer ministro Matteo Salvini y el ministro de Exteriores Antonio Tajani. En respuesta, el gobierno español convocó al embajador italiano en Madrid.
Países Bajos: Geert Wilders, líder del Partido por la Libertad (PVV), exigió el cierre inmediato de las fronteras holandesas y la expulsión definitiva de España del espacio Schengen.
Dinamarca: La primera ministra Mette Frederiksen sostuvo que la Unión Europea debe evaluar todas las opciones disponibles, incluida la suspensión temporal del acuerdo de libre tránsito, para evitar que se repita la crisis migratoria de 2015.
Finlandia: La ministra del Interior, Mari Rantanen, manifestó su respaldo a la propuesta de Italia, argumentando que los Estados miembros que no garanticen la protección de sus fronteras exteriores no deberían permanecer en Schengen.
Suecia: El primer ministro Ulf Kristersson instó al Ejecutivo español a actuar con rapidez para recuperar el control fronterizo y advirtió que su país tomará las medidas necesarias para salvaguardar su seguridad interna.
Francia: El ministro del Interior, Laurent Nuñez, anunció el refuerzo de los controles en la frontera hispano-francesa y la activación de una fuerza de intervención rápida. Paralelamente, figuras políticas como Bruno Retailleau respaldaron la suspensión de España de Schengen y pidieron restablecer controles fronterizos permanentes.