Jerusalén / Teherán, 28 de febrero de 2026. - Una de las mayores operaciones militares directas entre ambos países se desarrolló este fin de semana luego de que las Israel Defense Forces (IDF) confirmaran una ofensiva aérea a gran escala contra objetivos estratégicos en Irán.
De acuerdo con información publicada por The Jerusalem Post, más de 200 aeronaves israelíes participaron en ataques coordinados contra aproximadamente 500 objetivos dentro del territorio iraní, marcando un punto crítico en la confrontación que durante años se había desarrollado de manera indirecta.
Primera fase: neutralización de defensas
Fuentes militares israelíes señalaron que la operación comenzó con una primera oleada enfocada en sistemas de radar e infraestructura de defensa aérea. El objetivo era abrir corredores seguros para permitir el ingreso de aviones hacia zonas más profundas del país persa.
Entre los puntos alcanzados se mencionan instalaciones cercanas a Teherán y en la región de Tabriz, considerada estratégica por su historial como plataforma de lanzamiento de misiles.
Segunda fase: infraestructura de misiles
Una vez debilitados los sistemas defensivos, la ofensiva se concentró en instalaciones relacionadas con misiles balísticos. Según la versión israelí, el propósito fue reducir la capacidad de respuesta inmediata de Irán y limitar posibles ataques contra territorio israelí.
La narrativa oficial describe la operación como "preventiva" y destinada a frenar amenazas inminentes. Sin embargo, desde Teherán se anticipa una respuesta que podría ampliar el conflicto más allá de un intercambio puntual.
Contexto de escalada
La confrontación no surge en el vacío. En semanas recientes se habían intensificado los incidentes indirectos, advertencias públicas y movimientos militares en la región. Reportes de la agencia Reuters indican que la situación ya estaba en un punto de alta volatilidad antes del ataque.
Analistas internacionales advierten que este episodio podría representar:
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Una ruptura del patrón de guerra "en la sombra".
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Un riesgo elevado de respuesta directa iraní.
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Una posible implicación más abierta de potencias aliadas en la región.
Un escenario en evolución
Hasta el momento no hay cifras confirmadas sobre daños totales ni víctimas. El espacio aéreo en diversas zonas ha sido restringido y los sistemas de defensa permanecen en alerta máxima.
La comunidad internacional observa con preocupación. Lo que comenzó como una operación aérea puntual podría transformarse en una fase más amplia de confrontación abierta entre Israel e Irán, alterando de manera profunda el equilibrio estratégico en Medio Oriente.
La situación continúa desarrollándose.