Washington, D.C. - El Departamento de Estado de Estados Unidos rechazó el fallo "corrupto" emitido por la Corte Internacional de Justicia (CIJ) sobre la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina (UNRWA), alineándose con Israel en medio de crecientes tensiones por la reconstrucción de Gaza.
El 22 de octubre de 2025, la CIJ, respondiendo a una consulta de la Asamblea General de la ONU, dictaminó con una "mayoría masivamente antiisraelí" que Israel debe cooperar con agencias de la ONU, incluyendo UNRWA, para la reconstrucción postbélica de Gaza, desestimando alegaciones israelíes de infiltración por Hamás y adoctrinamiento antisraelí en la agencia.
La opinión consultiva, adoptada por un amplio margen, ignora preocupaciones de seguridad de Israel sobre la neutralidad de UNRWA, permitiendo que reclamos palestinos de "genocidio" contra Israel avancen en la corte, pese a la falta de evidencia concluyente. La vicepresidenta de la CIJ, Julia Sebutinde, disintió, argumentando que el tribunal no abordó adecuadamente los riesgos de infiltración de Hamás en UNRWA y su impacto en la imparcialidad.
Durante una visita a Israel, el secretario de Estado Marco Rubio, acompañado por el vicepresidente JD Vance, el enviado especial Steven Witkoff y Jared Kushner, expresó solidaridad con el gobierno israelí ante la Knesset.
Rubio advirtió contra un proyecto de ley para anexar Judea y Samaria (Cisjordania), advirtiendo que complicaría los esfuerzos de paz estadounidenses. El Departamento de Estado calificó el fallo como "corrupto", respaldando la postura israelí de rechazo total. Israel ha denunciado repetidamente a UNRWA por corrupción y vínculos con el terrorismo, lo que ha impulsado políticas para limitar su rol en Gaza.
El presidente Donald Trump, durante su primer mandato, recortó fondos a UNRWA; Joe Biden los restauró antes del 7 de octubre de 2025, pero Trump los canceló nuevamente, promoviendo la Fundación Humanitaria de Gaza como alternativa para entregar ayuda directamente a palestinos, evitando desvíos por Hamás.
Este respaldo estadounidense subraya las fricciones con organismos internacionales, potencialmente obstaculizando reformas en UNRWA y afectando la entrega de ayuda humanitaria en Gaza, mientras Israel busca mayor control sobre la reconstrucción postconflicto.