Teherán / Jerusalén - 28 de febrero de 2026.
La figura del líder supremo de Irán, Ali Jamenei, quedó en el centro de una intensa y confusa polémica luego de los ataques aéreos coordinados por Israel Defense Forces y United States Armed Forces que golpearon múltiples puntos estratégicos del país persa este sábado.
Versiones contradictorias y silencio oficial
Desde primeras horas de la jornada, varios medios israelíes reportaron que las ofensivas alcanzaron zonas del complejo de Jamenei en Teherán, incluyendo su residencia y oficinas oficiales, lo que dio pie a versiones que sugerían que el líder podría haber sido muerto o gravemente herido en el ataque. Estas afirmaciones se basan en reportes de inteligencia no confirmados y en evaluaciones iniciales citadas por algunos canales de ese país.
Sin embargo, desde Teherán las autoridades han ofrecido una versión diferente: el ministro de Relaciones Exteriores de Irán aseguró que Jamenei sigue "vivo, hasta donde yo sé" y que fue trasladado a un lugar seguro antes de los bombardeos. El mismo funcionario también afirmó que otros altos cargos del gobierno permanecen con vida, aunque confirmó la muerte de al menos dos comandantes militares en los ataques.
La televisión estatal iraní, por su parte, indicó que el líder supremo hablaría pronto ante la nación, aunque no hubo hasta el momento una grabación pública confirmada ni una aparición directa que despeje las dudas.
Rumores y ambiente de confusión
Mientras tanto, en redes sociales y plataformas de información alternativa se multiplican versiones encontradas: desde quienes aseguran estar escuchando rumores de la muerte de Jamenei hasta quienes sostienen que fue evacuado a un lugar seguro y que la falta de comunicación es parte de los protocolos de crisis.
Analistas señalan que, incluso si Jamenei estuviera vivo, la ausencia de confirmación inmediata y el daño visible en imágenes satelitales de su complejo han alimentado la confusión.
Repercusión política
El destino del líder supremo adquiere una dimensión estratégica significativa: Jamenei no es solo un símbolo político, sino la máxima autoridad constitucional en Irán, con poder sobre las fuerzas armadas y la política exterior. La posibilidad de su muerte o incapacitación -aunque aún no confirmada- ha despertado especulaciones sobre el futuro político de la República Islámica y el rol de figuras de los Guardianes de la Revolución en una eventual sucesión.
Por ahora, las versiones oficiales sostienen que el líder continúa con vida, mientras persisten dudas legítimas dada la escala de los ataques y la falta de verificación independiente de su estado. Lo único claro es que la historia aún no tiene un desenlace definitivo, y el mundo observa expectante.