Rusia lanzó una serie de ataques con misiles balísticos y drones contra varias ciudades ucranianas, resultando en al menos cuatro muertes y al menos 20 heridos. La capital, Kiev, fue una de las zonas más afectadas, donde dos personas perdieron la vida y 13 resultaron heridas en un ataque con misiles durante la madrugada del sábado. El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, informó que se produjeron explosiones en la ciudad y que estaba bajo ataque balístico. Además, un incendio se desató en un edificio no residencial, y escombros de misiles interceptados cayeron en áreas abiertas, dañando ventanas de edificios cercanos.
En la región de Dnipropetrovsk, dos personas murieron y siete resultaron heridas, según el gobernador regional interino Vladyslav Haivanenko. Los ataques causaron daños en edificios de apartamentos y viviendas privadas.
Las Fuerzas Armadas de Ucrania informaron que Rusia lanzó nueve misiles y 62 drones durante la noche, de los cuales cuatro misiles y 50 drones fueron interceptados.
El presidente ucraniano Volodymyr Zelensky renovó sus llamados a la comunidad internacional para proporcionar sistemas de defensa aérea avanzados, como los misiles Patriot, para proteger a las ciudades ucranianas de futuros ataques. Zelensky destacó la importancia de estos sistemas para defender a la población civil y pidió a los países aliados, incluidos Estados Unidos, Europa y las naciones del G7, que implementen lo discutido en días recientes.
Este ataque se produce en un contexto de intensificación de las hostilidades en el conflicto entre Rusia y Ucrania, con un aumento en los ataques aéreos rusos que han afectado infraestructuras críticas y áreas residenciales en diversas regiones de Ucrania.