Madrid.-Investigadores de física teórica y de computación cuántica están explorando una posibilidad que suena a ciencia ficción: simular un pequeño universo artificial usando ordenadores cuánticos. No se trata de crear galaxias reales, sino de replicar dinámicas fundamentales del cosmos para entender mejor su origen.
En un estudio reciente, científicos del Departamento de Física Teórica de la Universidad Autónoma de Madrid emplearon computadoras cuánticas de IBM para modelar la creación de partículas en un espacio-tiempo en expansión.
Ellos diseñaron un circuito cuántico que reproduce la evolución temporal de un campo cuántico en un universo simplificado, probando que fenómenos cosmológicos básicos pueden "jugar" dentro de un procesador cuántico.
Otro equipo ha logrado simular el entrelazamiento gravitacional cuántico, un fenómeno teórico donde la gravedad misma se comporta de forma verdaderamente cuántica; usaron un ordenador cuántico de IBM para emular cómo podría generarse correlación entre partículas a través del campo gravitatorio.
Estos experimentos encajan en un campo llamado cosmología cuántica, donde se utilizan algoritmos cuánticos (por ejemplo, VQE o algoritmos variacionales) para resolver ecuaciones que, en contextos clásicos, serían imposibles o extremadamente costosas.
¿Pero eso significa que "creamos un universo"?
No literalmente, al menos no uno con galaxias, vida o incluso tamaño comparable al nuestro. Lo que los científicos están haciendo es simular modelos muy simplificados: mini-universos matemáticos con pocos grados de libertad, adecuados para estudiar fenómenos cuánticos y cosmológicos muy precisos.
Sin embargo, la reflexión filosófica detrás de estos esfuerzos no es menor: si logramos construir un sistema cuántico tan sofisticado que reproduce las reglas físicas fundamentales (expansión, creación de partículas, interacción gravitatoria), ¿no sería concebible llamarlo un universo artificial?
Desde una perspectiva más abstracta, podemos pensar que:
"Estamos intentado crear un universo. No uno igual al nuestro, pero sí un cosmos informático donde las leyes físicas se manifiestan y operan. Si además le diéramos "conciencia" -entidades inteligentes que sientan ese mundo, lo habiten y obedezcan sus propias reglas- habríamos dado el salto de simuladores a creadores."
Al combinar este experimento cuántico con inteligencia artificial avanzada, algunos teóricos incluso plantean la posibilidad de "avatares conscientes" en ese universo: entidades que, aunque no sean humanas, tendrían una especie de percepción digital de su realidad. Esa reflexión abre una puerta poderosa: si nuestra conciencia es parte de un universo cerrado y estamos limitados por nuestra materialidad, ¿qué pasa si reproducimos otro mundo con su propia física que también puede albergar formas de conciencia?