NASA.-La misión Artemis II concluyó con éxito este viernes tras completar un histórico viaje alrededor de la Luna, marcando el regreso de astronautas al espacio profundo por primera vez en más de cinco décadas. La cápsula Orion amerizó en el océano Pacífico, frente a la costa de San Diego, luego de una compleja y riesgosa maniobra de reentrada en la atmósfera terrestre.
El descenso fue uno de los momentos más críticos de toda la misión. La nave ingresó a la atmósfera a velocidades cercanas a los 40 mil kilómetros por hora, generando temperaturas extremas que convirtieron el exterior de la cápsula en una bola de fuego. Durante varios minutos, la tripulación permaneció incomunicada debido al plasma generado por la fricción, antes de desplegar paracaídas y completar un amerizaje preciso.
A bordo viajaban los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, quienes hicieron historia al convertirse en la primera tripulación en rodear la Luna desde 1972. La misión también destacó por su diversidad: incluyó a la primera mujer, la primera persona afrodescendiente y el primer astronauta no estadounidense en una misión lunar.
Durante los diez días de vuelo, Orion recorrió más de 1 millón de kilómetros y alcanzó una distancia récord respecto a la Tierra, superando incluso marcas establecidas durante el programa Apolo. Aunque no hubo alunizaje, la misión permitió probar sistemas clave de navegación, soporte vital y protección térmica, fundamentales para futuras expediciones.
La recuperación de la tripulación fue realizada por unidades de la Marina de Estados Unidos, que trasladaron a los astronautas para evaluaciones médicas iniciales. De acuerdo con la NASA, todos se encuentran en buen estado tras completar una de las misiones más desafiantes de la era moderna.
Autoridades espaciales calificaron el regreso como un "hito estratégico", ya que valida la tecnología necesaria para el siguiente paso del programa: el alunizaje tripulado en la misión Artemis III, previsto para finales de la década. El objetivo final es establecer una presencia humana sostenible en la Luna y utilizarla como plataforma para futuras misiones a Marte.
Con Artemis II, la humanidad no solo volvió a acercarse a la Luna, sino que abrió formalmente una nueva etapa en la exploración espacial, en la que el satélite natural deja de ser un destino simbólico para convertirse en un punto clave de expansión hacia el espacio profundo